Difícil creer que el hijo de un chofer de autobús se convirtiera en uno de los grandes iconos de la música en la historia y que a diez años de su muerte sigue en la memoria colectiva. Pero a George Harrison lo tenía sin cuidado si la gente lo olvidaba un día.
"No me importa si me recuerdan", le comentó alguna vez a su esposa Olivia Harrison cuando ésta le preguntó de qué manera le gustaría ser recordado.
Probablemente por eso mantenía un perfil silencioso, evitaba quedarse grabado en el recuerdo de la gente, e incluso se ganó el mote de "El Beatle callado", pero hay quienes difieren como Ravi Shankar, quien declaró en tono divertido que "a veces rogaba porque se callara".
Haber pertenecido a los Beatles no fue exactamente lo mejor que le pudo pasar a Harrison, atrapado en una lucha de egos entre John Lenon y Paul MCartney (por quien llegó al grupo), pero considerando a éste último siempre como su igual, ya que no permitía ninguna indicación de su parte. "Tuvimos muchas cosas materiales a una edad temprana y aprendimos que eso no era todo. Aún faltaba algo", comentaba George Harrison a los 22 años de edad y quien con su guitarra definió el estilo del cuarteto de Liverpool.
Hubo de todo, pero los momentos en La Caverna le resultaron inolvidables.
"Amamos a La Caverna más que a nada, fue fantástico. Nunca perdimos nuestra identificación con la audiencia, estuvimos tocando para nuestros propios admiradores que eran como nosotros. Vendrían a la hora del almuerzo a escucharnos y darnos sus sandwiches para que comiéramos. Era espontáneo, todo resultaba ideal".
Tras su paso por la banda, se retiró para meditar y estudiar jardinería y volvió como solista; de hecho, fue el primero de los cuatro en colocarse en primer lugar en Inglaterra y Estados Unidos, con "My sweet lord".
Con el tiempo, George transformó su estilo de vida, mas nunca su personalidad.
"No escucho nada, no leo los diarios, no veo televisión y no voy a conciertos", decía.
En los albores del nuevo milenio criticó la música actual, como la de U2 y Spice Girls, y defendió su estilo. "Entonces mi música no importa si la hice hace 20 años o mañana, no va con las tendencias. Mi música se queda como está y así me gusta".